sábado, 27 de febrero de 2010

Barco


Diego Otero

El barco, desde el Feng Shui, está asociado con el elemento agua. Representa las riquezas, abundancia y prosperidad para el hogar y sus habitantes. Al colocarlo en el hogar debe estar en óptimas condiciones, ya que es una fuente de entrada de una gran energía ligada al dinero. Nunca debe estar con la proa (parte delantera) de la embarcación mirando hacia abajo, ya que esto puede traer pérdidas de dinero.

Árbol del dinero


Diego Otero

El Fa Tsai, árbol del dinero o de la riqueza, está representado con monedas chinas doradas que penden de sus ramas. Simboliza fortuna, dinero y prosperidad para el hogar. Se dice que él mismo alojó a los grandes maestros chinos bajo sus hojas y se nutrió con el Chi vital de ellos, por eso tener este elemento en el hogar genera una gran energía de armonía y prosperidad. Su forma es similar a la de un bonsai pero su raíz y sus hojas están ligadas al crecimiento del ser que lo posea. Se destaca la forma trenzada de su tronco y sus hojas con cinco puntas representan los cinco elementos principales del Feng Shui: la madera, el agua, la tierra, el fuego y el metal. Por esta razón, cuando un elemento falta en el hogar o trabajo, se equilibra ubicando el árbol del dinero. Este árbol natural puede mantenerse en el interior o exterior de la casa, ya que soporta sequedad, oscuridad y la luz intensa. También se recomienda ubicarlo donde se guarda el dinero o cerca de las cajas registradoras en los negocios.

Abanicos


Diego Otero

Simbólicamente, el abanico dispersa las energías que entran a un hogar o bien, las que impregnan a una persona. Es ideal colocarlo arriba de la puerta de entrada, debajo de una viga o al costado del marco de una ventana. Este elemento nos traerá paz y tranquilidad a nuestro hogar y a todos los que habitan allí. El abanico es un elemento muy utilizado por el Feng Shui pero también es adoptado por otras disciplinas como el Kung Fu y el Tai Chi Chuan.

Cristales y esferas facetadas


La energía de las gemas y cristales.

Tanto los cristales como las esferas, tienen que ver con el elemento tierra, que representa la suerte y la armonía entre las relaciones interpersonales y nos generan amor, pero también en el caso de algunas gemas nos aportan el respaldo de la madre tierra para todos los emprendimientos y proyectos.
Las amatistas, por ejemplo, captan la energía negativa y la transforman en energía positiva, renovando los hogares, las oficinas, los negocios, etc. Las gemas pequeñas pueden ser colocadas en las carteras, billeteras y bolsillos.
Con un activador de gemas, logramos cargar las piedras con energía positiva.
Las esferas facetadas realizan acupuntura en nuestros ambientes. Se pueden colocar en distintos rincones, especialmente en las ventanas, donde refractarán la luz y la energía. El secreto para que funcionen es utilizar para colgarlas un hilo rojo de seda que tenga un largo, en centímetros, múltiplo de nueve.

Cómo activar la riqueza material con las peceras


Las peceras representan, por el agua que contienen, a la riqueza y a la vida; y por los peces, el movimiento de la vida que nos trae posibilidades económicas.
Se deben colocar en la sala de estar, el living, o en el comedor, pero nunca deben estar ubicadas en el baño, en la cocina o en los dormitorios.
Las proporciones de la pecera deben estar en armonía con el lugar en donde estén ubicadas. Para un espacio pequeño, no deben ser muy grandes, ya que el exceso produce el mismo efecto que la falta.
Podemos tener la cantidad de peces de colores que queramos pero siempre el número debe ser impar, y dentro de ellos debe haber 8 peces de color rojo, naranja o dorado y uno negro. Si no queremos o no podemos tener una pecera, se puede reemplazar por cualquier objeto que simbolice a los peces, siempre y cuando se mantenga la relación de 8 peces naranjas y uno negro. Pueden ser por ejemplo; de acrílico.
Tener un protector de pantalla con un fondo marino o un cuadro que contenga esas imágenes también activará la riqueza.

Cómo atraer la prosperidad con los cítricos



Un sector dedicado a los cítricos, recrea la buena fortuna, la prosperidad porque cada planta en el feng shui, tiene un simbolismo en especial.
Los frutos de color amarillo y anaranjado representan el chi positivo en relación al dinero, a la prosperidad y a la buena fortuna.
Esta zona debe estar separada de la zona de plantas ornamentales.
En las épocas cálidas, florecen, y su flor, el azar, tiene un perfume exquisito que transporta energía beneficiosa.
Un regalo del nuevo año chino es un citrus en maceta. Lo importante es que tenga frutos colgando de las ramas porque atraen el crecimiento económico.

Activación con piedras y espejos


Para el Feng shui, las piedras son elementos vivos, transmisores de energía, utilizados en la antigüedad para todo lo que tiene que ver con la sanación física y espiritual.
Las amatistas, son grandes transmutadoras de energía, que nos van a ayudar dependiendo del lugar donde se las ubique.
Se pueden colocar en:
- El área de la comunicación con el interior, con el inconsciente, y además el área del niño interior y de los hijos.
- El centro de la mesa en formato de pentáculo, que aleja las malas energías y activa el dinero.
- En cada ángulo de la casa, donde va a actuar como cierre del aura de energía de la misma.
- En el área del conocimiento, y que por ser elemento tierra, activa todo aquello que tiene que ver con la sabiduría de las personas.
- En los dormitorios, ya que al ser de color violeta, ayuda a mitigar los miedos y beneficia las relaciones de pareja.


Los espejos, activan el chi y lo dirigen, si están ubicados reflejando las energías exteriores muy ligadas a la naturaleza (ríos, lagos, plantas, árboles, etc).
Se pueden colocar en:
- Los comedores, ya que reflejan la mesa puesta y esto genera abundancia y favorece todo lo que tiene que ver con el dinero y las finanzas.
- En lugares oscuros, ya que activan y agrandan el espacio.
No es conveniente ubicarlos:
- Enfrentados a la puerta del baño.
- Enfrentados a la puerta del hogar.
- Frente a la cama matrimonial, ya que trae desavenencias.
Además, debemos tener cuidado de que no estén manchados ni oxidados, ya que reflejarían una imagen deformada de la persona o del lugar.

Patricia Traversa